top of page
TFA Banner (11).jpg

Reflexiona. Resetea. Actúa. (Recap: Diciembre)

Ya sea que estés leyendo esto con una copa de champán en la mano, sobreviviendo a una resaca de Año Nuevo, o en ese limbo brumoso entre una cosa y la otra—me alegra que estés aquí. Llegaste al final de otro año en una de las industrias más erráticas del planeta.


Y vaya año.


Si 2023 fue “vamos a desenchufar todo" y 2024 fue “¿pero, por qué no está pasando nada?”, entonces 2025 ha sido “quizá deberíamos apretar el botón de Reset”.


Pero… ¿qué significa realmente “Reset”? No estamos hablando de “volver a la normalidad” (la historia nos ha enseñado que eso no es posible — ni saludable). El tiempo avanza (al menos en esta realidad que habitamos) y muy poco está realmente bajo nuestro control (de hecho, algunos griegos antiguos dirían que somos marionetas en una gran obra cósmica).


Y aun así—marionetas o no—todo el mundo se pasó el año entero buscando los hilos.


2025 fue una pelea por el control.

Quién controla los estudios. Quién controla la distribución. Quién controla tu imagen. Y—lo más importante para ti—¿qué es lo que verdaderamente puedes controlar en medio de todo el caos?


Y mira—sería negligente si no reconociera que 2025 fue pesado más allá de la industria. Los devastadores incendios de Los Ángeles en enero. Guerras interminables. Incertidumbre global que hizo que “¿debería seguir persiguiendo esta carrera?” sonara como una pregunta todavía más cargada (y más trivial) de lo normal. Si estás leyendo esto y aun así seguiste—seguiste creando, seguiste audicionando, seguiste creyendo que esto importa—eso, por sí solo, es una forma de resiliencia.


La verdad es: sí importa. Especialmente en tiempos de incertidumbre y destrucción, crear es una forma de revolución y un camino hacia la sanación.


Entonces, si no estamos “volviendo”, ¿hacia dónde vamos?


Reflexiona


Durante años, la estrategia de Hollywood ha sido: encontrar IP, exprimir IP, repetir hasta que el público deje de aparecer. Pues en 2025, ese mismo público nuevamente demostró la verdad. Películas originales como la épica vampírica de Ryan Coogler Sinners y la favorita del público Weapons (en plan “¿pero qué en el nombre de la abuela de Pennywise está pasando aquí?”) demostraron que las ideas frescas (y las buenas interpretaciones) todavía llenan salas. Cada vez que un proyecto original triunfa, le abre el camino a otras oportunidades. La cartelera de 2026 quizá siga cargada de secuelas y blockbusters (y, seamos honestos, hay entusiasmo por ellas), pero el público sigue demostrando que esas no son las únicas historias que quiere.


Mientras tanto, los contratos post-huelgas empezaron a mostrar resultados. Los bonos por streaming se activaron para series exitosas—dinero real de “backend” llegando a guionistas e intérpretes por primera vez. SAG-AFTRA ratificó su primer contrato histórico para coordinadores de intimidad. Y en octubre, el sindicato lanzó un Verticals Agreement: un contrato específico para esos micro-dramas adictivos tipo Pregnant by My Ex’s Professor Dad? que China popularizó y que, silenciosamente, se han convertido en un mercado de $819M en EE.UU. (con proyección de llegar a $3.8B para 2030). Protagonistas cobran $300–$1,000 al día, algunas personas se sostienen por completo con trabajo en verticals, y ahora se puede hacer con sindicato.


Y luego está la IA.


A ver, 2025 no nos dio una situación tipo Skynet. De hecho, James Cameron—sí, el mismo que hizo Terminator—prohibió la IA generativa en Avatar: Fire and Ash, insistiendo en que “honramos a los actores, no los reemplazamos”. Guillermo del Toro dijo que “preferiría morirse” antes que usar IA en sus películas. Bong Joon-ho (Parasite) bromeó con que quería “organizar un escuadrón militar para destruir la IA”. Y en diciembre, Joseph Gordon-Levitt, Daniel Kwan y Natasha Lyonne lanzaron la Creators Coalition on AI para impulsar estándares éticos y protecciones para creadores. Hasta la “actriz” generada por IA, Tilly Norwood, se encontró con puertas cerradas en su “cara”. Emily Blunt lo llamó “realmente aterrador”. Melissa Barrera les dijo a actores que abandonen a cualquier agente que la firme (Gersh y WME se negaron públicamente a representarla). SAG-AFTRA dijo: “Tilly Norwood no es actriz”. Digamos que no le pusieron la alfombra roja.


Esto no significa que la IA vaya a desaparecer—Disney acaba de invertir $1B en OpenAI. Pero la tecnología en sí no es la villana; todo depende de cómo se use, quién se beneficia, y si la creatividad humana tiene un lugar en la mesa. La IA es una conversación muy compleja y va a tomar tiempo hacerlo bien. Pero 2025 demostró que el rechazo funciona, que las coaliciones pueden formarse rápido, y que lo “inevitable” es más negociable de lo que quieren que creas. Tu rol sigue importando. Hay gente peleando para que siga siendo así.


El objetivo no es frenar el futuro—es asegurarte de que tú sigues dentro.



Resetea


Entonces… ¿qué hacemos con todo esto?


Primero: a soltar algunas cosas que ya no nos están sirviendo.


Suelta la idea de que existe un solo camino. La trayectoria tradicional—agente, audición, booking, repetir—sigue existiendo, pero ya no es el único camino. Hay intérpretes que se sostienen con verticals. Hay cineastas que consiguen distribución a través de plataformas que no existían hace cinco años. La economía de creadores alcanzó los $224B este año, con pagos a creadores aumentados un 79% respecto a 2024. Esto no es un “side hustle”—es una industria paralela. No tienes que elegir un solo carril.


Suelta esperar a que te elijan. Los gatekeepers siguen ahí, pero ya no son los únicos con llaves. Las herramientas para crear, distribuir y monetizar tu trabajo son más accesibles que nunca. Eso no significa que sea fácil—significa que la excusa de “nadie me deja” es más difícil de aceptar. La gente que rompió el techo en 2025 no estaba esperando permiso. Estaban abriendo sus propias puertas.


Suelta la suposición de que la estabilidad va a volver. El Peak TV se acabó. La fiebre del oro del streaming se enfrió. Los estudios están haciendo menos series y con presupuestos más pequeños. El merger de Netflix–Warner (si sucede) volverá a cambiar el mapa. Esto no es un hipo antes de que todo regrese a la “normalidad”—este es el nuevo terreno. Cuanto antes dejes de buscar la industria que imaginabas y empieces a navegar la que existe, mejor posición tendrás.


Suelta la idea de que la tecnología solo es una amenaza. Sí, la IA es una preocupación válida y compleja, y las batallas están lejos de resolverse. Pero 2025 también mostró que esas mismas herramientas (con fallos y todo) pueden trabajar a tu favor—self-tapes asistidos por IA, VFX de micro-presupuesto para proyectos indie, algoritmos capaces de poner tu corto frente al público correcto. La pregunta no es si deberías relacionarte con tecnología nueva. La pregunta es si vas a influir en cómo se usa, o si vas a dejar que alguien más decida por ti.


Aquí está la verdad: la industria se está reseteando, te alegre o no. La pregunta es si tú vas a resetear con ella—con los ojos abiertos, suposiciones borradas, con la intención de construir en el mundo que realmente existe.



Actúa


“El éxito sostenible no tiene nada que ver con la perfección, ni con una bala mágica, no. Tiene que ver con un sistema para mejorar un día a la vez, con humildad, y sin castigarnos en el proceso.”


Léelo cuantas veces quieras. Apúntalo para volver a él una y otra vez. Eso hice yo cuando lo escuché a principios de este año en este capitulo del podcast Growth Mindset Psychology de Sam Webster Harris.


Creas o no en los propósitos de Año Nuevo, te reto a comprometerte con una sola cosa: ser una mejor versión de ti mism@ que la de ayer.


Suena intimidante, pero te prometo que es más simple de lo que crees.


Haz cualquiera de estas cosas, cualquier día:

-Lee un capítulo de un libro

-Escucha un episodio de un podcast

-Haz diez flexiones

-Toma una clase

-Despiértate temprano y mira el amanecer

-Sigue publicaciones de la industria

-Ensaya una escena con una amistad solo por diversión

-Ve una obra de teatro


Son acciones relativamente pequeñas, con un esfuerzo mínimo.

Y cada una te hace mejor en el momento en que la haces.

Y hay muchísimas más como esas.


Sé lo que estás pensando: “¿Pero cómo me hace mejor hacer solo diez flexiones si todavía no tengo bíceps enormes?”


Porque literalmente usaste tus músculos. Porque tomaste acción. Porque cambió tu intención.


No se trata del resultado final. Nunca lo es. No puede serlo.


Se trata de usar cada día para dar un paso (por pequeño que sea) en la dirección a la que quieres ir.



Ejercicio de Enfoque

Si llegaste hasta aquí, eso significa algo.


Así que quiero que des uno de esos pasos de los que acabamos de hablar.


Tómate 15 minutos hoy (ahora mismo, si puedes) para ser una mejor versión de ti mism@ que hace unos minutos.



Paso 1: Reflexiona (5 minutos)

Agarra papel y bolígrafo. Pon un temporizador. Contesta estas tres preguntas sin sobrepensarlo:

  • ¿Cuál es una cosa que creé este año—terminada o no, buena o no?

  • ¿Cuál es una cosa que quería hacer y no hice? (Sin culpa—solo obsérvalo.)

  • ¿Cuál es una cosa que me drenó más energía de la que debía?

Lo primero que te venga a la mente. No escribas ensayos. Unas pocas palabras en cada una está perfecto.



Paso 2: Resetea (5 minutos)

Ahora resetea tu manera de pensar:

  • Creaste algo. Eso prueba que puedes hacerlo. Entonces, ¿qué te impide hacerlo otra vez—o hacer algo más grande? Nombra un riesgo creativo que quieras para tomar este año. No “quiero ser más creativ@”—algo específico. El piloto que llevas dos años armando en tu cabeza. El tipo de personaje para el que nunca has audicionado. El cortometraje del que no paras de hablar pero que no has rodado.

  • Algo se metió en el camino. ¿Fue tiempo? ¿Miedo? ¿Una habilidad que aún no tienes? Nombra el obstáculo real—no la excusa, la cosa concreta. Quizá son los self-tapes. Quizá es entender contratos. Quizá es aprender a recibir feedback sin perder la cabeza. ¿Qué es una cosa que necesitas aprender o mejorar este año?

  • Algo te drenó. ¿Por qué lo permitiste? ¿Obligación? ¿Culpa? ¿Un límite que nunca pusiste? Nombra una cosa que necesitas proteger este año—tu tiempo, tus tarifas, tu salud mental, tu definición de éxito. Nómbralo para que puedas defenderlo.



Paso 3: Actúa (5 minutos)

Para cada una de esas tres intenciones, escribe el siguiente paso más pequeño posible—tan pequeño que podrías hacerlo mañana.

  • No “escribir el guion”. Mejor: escribir una escena, aunque sea mala.

  • No “mejorar en self-tapes”. Mejor: comprar un fondo nuevo o apuntarte a una clase.

  • No “poner mejores límites”. Mejor: escribir la frase exacta que vas a decir la próxima vez que alguien te pida trabajar gratis.


Eso es todo. Tres pasos pequeños.


Y aquí está el secreto: cuando los hagas, busca el siguiente paso pequeño. Y el siguiente.


Así es como te conviertes en una mejor versión de ti mism@ que la de ayer—no con una transformación gigante, sino paso a paso, una y otra vez, con una acción minúscula cada vez.


¿Qué te pareció el ejercicio?

De verdad me encantaría saber qué surgió.

Si quieres compartir y reflexionar conmigo:


Recuerda: el impulso importa más que la perfección. No estás cambiando tu vida en quince minutos—estás intentando apuntar en una dirección y empezar a caminar.


“El guerrero exitoso es el hombre promedio con un enfoque láser.”

-Bruce Lee


Aquí vamos 2026.

Feliz Año Nuevo.


  • Telegram
  • Instagram
  • 6743c708a73f8
  • 4f7489062aa5c4c112943f402d29373c

¿Necesitas contactar TFA?

✉️ Email ✉️

(preguntas detalladas + ayuda con inscripciones)

💬 Telegram 💬

(consultas urgentes + aclaraciones rápidas)

Tiempo de respuesta: dentro de 24 horas (a menudo antes)

LAS CLASES Y TALLERES SON EXCLUSIVAMENTE CON FINES EDUCATIVOS.

No garantizan empleo.

Son una oportunidad para aprender de profesionales activos de la industria,

así como para socializar y hacer networking.

BOND NO. 92 KN N138 0

CPS-LR-1001095947

The Focused Actor™ 2025

bottom of page